Para que la revolución digital llegue también a los hogares es necesario que éstos cumplan con ciertos requisitos, que son mucho más fáciles de alcanzar en el caso de las viviendas de nueva construcción, evidentemente, que en las que se edificaron mucho antes de que Internet o la Televisión Digital Terrestre fueran una realidad al alcance de todos. Pero ¿qué es el “hogar digital”? Una comisión multisectorial formada por ingenieros, fabricantes, y empresas de servicios trabajan desde hace dos años para establecer las bases sobre qué es y cómo hay que desarrollar este nuevo concepto.
Según datos recientes difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 39,1% de los hogares españoles tienen acceso a Internet, y tres de cada cuatro utilizan conexiones de banda ancha. Esto significa que en España actualmente existen más de cuatro millones de hogares que utilizan el ADSL o el cable para acceder a la Red, frente al millón y medio de conexiones que todavía utilizan la línea telefónica convencional.
Datos como estos son la materia prima con que trabaja la Comisión Multisectorial del Hogar Digital, creada hace un par de años en el seno de Asimelec, la Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones.
Este grupo de trabajo, pionero en Europa, ha sentado en la misma mesa a sectores hasta ahora tan dispersos como el de fabricantes de electrónica, operadores de telecomunicaciones, constructores, promotores inmobiliarios, e Instaladores de Telecomunicaciones, para estudiar conjuntamente el concepto de Hogar Digital, fomentar su conocimento e impulsar su demanda. Según José Pérez, director general de Asimelec, “la comisión pretende poner las cosas en claro sobre el hogar digital, y dinamizar este sector emergente dentro de nuestra economía”.
Según la definición finalmente consensuada por todos los agentes implicados, el Hogar Digital es “el lugar donde las necesidades de la familia, en materia de seguridad y control, comunicaciones, ocio y confort, integración mediomambiental y accesibilidad, son atendidas mediante la convergencia de servicios, infraestructuras y equipamientos”. Un lugar donde, en definitiva, la tecnología se pone al servicio de la comodidad de sus habitantes para que éstos puedan acceder sin problemas a todos los servicios de la Sociedad de la Información.
Además de datos externos como los publicados por el INE, la Comisión también elabora sus propios documentos para conocer mejor el mercado al que se dirigen, como un estudio exhaustivo que concluirá a finales de noviembre y sobre el cual el director general de Asimelec adelantó recientemente algunas conclusiones. Entre ellas, destaca el hecho de que entre el 15 y el 25 por ciento de las nuevas viviendas que se construyen en España ya incorporan tecnologías del Hogar Digital. Ello supone, según Pérez, que “en los próximos dos años, serán ya un tercio de las viviendas de nueva construcción, las que demandarán a sus promotores que incluyan tecnologías digitales”.
Precios asequibles
Valentín Fernández, director técnico de la consultora Acceda , y secretario técnico de la Comisión Multisectorial para el Hogar Digital, afirma que “en relación a los precios de compra de una vivienda, el coste de equiparla con los elementos del hogar digital es prácticamente imperceptible”. Según los cálculos elaborados por la Comisión, “una media prudente sobre el precio de tecnologías estándar para el hogar oscila entre los 1.000 y los 3.000 euros por vivienda.
El “pack básico” incluiría, en mayor o menor medida según el gasto que se quiera asumir, servicios de seguridad, sistemas de control integrado que permiten la automatización de ciertos elementos como la iluminación o la climatización, servicios de ocio y entretenimiento con contenido multimedia (televisión, radio, video bajo demanda, etc…), comunicaciones, soluciones de accesibilidad para discapacitados o gente mayor, y teleasistencia también en estos casos.
Un sector emergente
Si tenemos en cuenta que, según datos del INE, en 2006 se prevé un incremento de 750.000 unidades de vivienda en España, el volumen de negocio calculado por la Comisión del Hogar Digital asciende a 128 millones de euros. Proyectando la evolución del sector en los próximos dos años, en que el INE calcula que se edificarán 600.000 nuevas viviendas, “el negocio total podría alcanzar entre los 260 y los 400 millones de euros” según José Pérez.
El papel de la administración
Desde la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, Pedro Romero afirma que “el desarrollo del hogar digital está contemplado en el Plan Avanza del Minsterio de Industria”, y a partir del próximo año “empezará el mandato para iniciar tareas de normalización de este nuevo concepto”. El objetivo del Gobierno pasa, pues, por generalizar el conocimiento sobre qué es el hogar digtal entre la población, para luego poder empezar a regular su implantación en todas las viviendas españolas.
Según Romero, “lo que hace 20 años era impensable, hoy en día no se entendería que no fuera obligatorio, y es trabajo de los gobiernos obligar por ley a que esos mínimos esenciales se adapten a los tiempos”.
El Ministerio de Industria pretende, a este fin, crear una “voz única” para el desarrollo del hogar digital, y por eso se han iniciado, según revela Romero, “contactos con los Ministerios de Vivienda, Interior, Sanidad y Consumo, para ir trabajando en la creación de un equipo único que trate el tema con toda la transversalidad que requiere”.
Retos a corto plazo
Entre los proyectos inmediatos de la Comisión Multisectorial del Hogar Digital de Asimelec se encuentra la especificación del conjunto de Infraestructuras del Hogar Digital (IHD) necesarias para que éste pueda ser considerado como tal.
Cumplir con esta “lista de requerimientos” será básico para poder acceder al “Sello de Calidad de Hogar Digital”, otro de los retos a corto plazo de la Comisión. Este sello garantizará a una vivienda que posee las capacidades necesarias para prestar un determinado servicio en las modalidades prescritas en el propio sello. Según el secretario técnico de la Comisión, “el objetivo es proporcionar confianza a los usuarios y profesionales, y garantizar que la vivienda posee la capacidad necesaria para prestar los servicios”.
Fuente: noticias.com
none













