El piragüista español David Cal, ha logrado su segunda plata en los Juegos de Beijing, en total, suma ya cuatro podios olímpicos y se une al club de los máximos medallistas españoles de la historia que también integran el ciclista Juan Llaneras y la tenista Arantxa Sánchez Vicario.
David Cal Figueroa

David Cal Figueroa se inició a los 8 años en el mundo del piragüismo durante los descansos estivales, pero como no le gustaba este deporte comenzó a mostrar interés por el mundo de la canoa.
Jesús Morlán, su entrenador, lleva con él desde que David Cal tenía 14 años y lo recuerda “bajito y gordito”. Sin embargo, ahora se ha convertido en un atleta, con una estatura de 1,83 metros y un peso de 91 kilogramos, siendo capaz de levantar hasta 160 kilos.
Las especialidades de David Cal son el C1-500 y el C1-1000, distancias en las que actualmente es campeón del mundo y campeón olímpico.
David Cal consiguió en las Olimpiadas de Atenas algo que ningún otro deportista español había logrado con anterioridad: ganar una medalla de oro y de plata en los mismos Juegos Olímpicos. Gracias a este joven palista de Aldán, el piragüismo español se subió al podio viente años después del bronce conseguido en Los Ángeles 1984.
Tras su éxito olímpico, ha sido abanderado español en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y también en la ceremonia de apertura en Pekín 2008. Además, el logro histórico de la dos medallas olímpicas en los mismos juegos ha hecho que numerosas asociaciones y colectivos se hayan fijado en el para otorgarle premios y condecoraciones, como el Premio Percebe de Oro, la Vieira de Plata al Mejor Deportista del Año o el nombramiento como Comendador de la Orden del Cocido.
David es una persona discreta, tímida, reservada, a la que cuesta arrancar las palabras. Nunca se pone nervioso, una cualidad muy favorable a la hora de enfrentarse con otros palistas. Su gran timidez se ve reflejada en las entrevistas y ruedas de prensa sobre las que asegura que “soy deportista, pero casi estoy sudando más que durante los entrenamientos”.
Sus grandes aficiones son escuchar música, heavy metal y rock urbano, a muy alto volumen, pero nunca en competición; prefiere concentrarse totalmente en el deporte.
Canal Olímpico de Shunyi

Sin la espectacularidad del Cubo de Agua, el complejo de Shunyi, con una superficie de 31.850 metros cuadrados, es la primera instalación del mundo que presenta dos cursos diferentes para el piragüismo en aguas tranquilas y la competición de eslalon.
Para su creación, la organización decidió reverdecer un paraje situado en el nordeste de Pekín, cerca del Aeropuerto Internacional y junto al río Chaobai.
El Ayuntamiento pequinés invirtió entonces casi 60 millones de dólares el desviar las aguas del río Wenyu hacia el Chaobai a través de un canal subterráneo de 13 kilómetros con el objetivo de impulsar las condiciones medioambientales y paisajísticas del entorno de la sede olímpica.
Sin embargo, no será ese agua la que nutre directamente el parque, ya que los cursos de aguas tranquilas y aguas bravas (para el eslalon) fueron rellenados con 2 millones de metros cúbicos de agua a finales de 2006.
Desde entonces, el líquido elemento ha sido reciclado cada 35 ó 40 días gracias a ocho máquinas de tratamiento con capacidad para depurar 7.200 toneladas de agua al día.
Al ser la instalación olímpica más alejada del centro urbano y deportivo de los Juegos, el distrito Shunyi creó una vía de uso exclusivo olímpico que conectará la Villa Olímpica con el parque acuático en 30 minutos, y por la que también discurrirá un servicio de autobuses al servicio de los espectadores.
La superficie acuática de la instalación es de 6,35 millones de metros cuadrados, divididos en un curso de aguas bravas y dos canales paralelos conectados en sus extremos.
Toda muestra arquitectónica de Shunyi (gradas, vestuarios, almacenes de embarcaciones y puentes) hace un guiño a la gran protagonista: el agua.
El diseño cobra especial significado en los dos edificios destinados a guardar las embarcaciones durante la competición: un techado plano para las piraguas de aguas tranquilas y un segundo varadero ondulado para las barcas destinadas a hacer frente a las estribaciones del agua.
Las filigranas por crear un ambiente ecológico en torno a las aguas de competición han dado resultado y todo lo que no es agua es verde en el Parque Acuático de Shunyi, rodeado de un auténtico “pulmón” natural.
Los canales de Shunyi se estrenaron con éxito en el verano de 2007, con la celebración del test preolímpico “Good Luck Beijing” y los Mundiales de Remo en categoría júnior.
De visita entonces, el presidente de la Asociación Internacional de Piragüismo (ICF, siglas en inglés), Ulrich Feldhoff, subrayó la dificultad de las vías fluviales de Shunyi dentro del panorama internacional.
“Estas vías fluviales son muy difíciles, con grandes caídas entre los niveles altos y bajos de agua y la más avanzada tecnología”, resaltó Feldhoff sobre el curso de aguas bravas.
Fuentes: Web Oficial de David Cal, YAHOO! Telemundo deportes
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