El grupo inmobiliario Tremón ha presentado concurso de acreedores al no poder afrontar una deuda de casi 900 millones de euros, y convierte así en la segunda mayor promotora en declararse insolvente, tras Martinsa-Fadesa y se une a una la lista de constructoras en una situación silimar como Llanera, Grupo Lábaro, Cosmani, SEOP, Promodico, Urazca, Grupo Drac o Restaura.

Sumadas las filiales de Tremón,entre las que destaca la división de hoteles, TRH, la deuda del grupo presidido por Hilario Rodríguez Elías podría acercarse a los 1.200 millones. Con la presentación del concurso de acreedores, Tremón se suma a una larga lista de constructoras e inmobiliarias en la misma situación, como Martinsa-Fadesa , Llanera, SEOP, Grupo Lábaro, Cosmani, Promodico, Urazca, Grupo Drac o Restaura. Según avanza

Tremón intentó a mediados de 2007 sacar a Bolsa hasta el 35% de su capital, pero en diciembre desistieron en la operación por la inestabilidad de los mercados financieros. A comienzos de este año 2008, el grupo despidió a 50 directivos por los problemas en el mercado inmobiliario y se vió obligado a paralizar varias promociones por la falta de respaldo financiero y la bajada de ventas

Banco Pastor prestó a Tremón 76,9 millones

Según el folleto de emisión que presentó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para su salida a bolsa, Tremón acumulaba a 31 de julio de 2007 una deuda de 712,3 millones de euros.
Tras Cajasur figuraba el Banco Pastor, con unos préstamos al grupo por valor de 76,9 millones de euros, seguido de Bancaja.

Al Banco Pastor no sólo le afecta esta crisis de Tremón, también ha tenido que hacerse con el control de la totalidad de Vilamar, una inmobiliaria andaluza hasta ahora controlada por el empresario Miguel Vilaplana.

La operación supone la compra por parte del Banco Pastor del 68% que la familia Vilaplana poseía de Vilamar Gestión, ya que el 32% restante ya era propiedad de la entidad financiera de A Coruña.

Fuente: Galicia Liberal