En 2008, año de lanzamiento del Plan LICITA, las compañías nacionales obtuvieron un 66,96 por ciento más de adjudicaciones que en el curso precedente
La internacionalización de servicios abre un amplio abanico de oportunidades de negocio en el exterior, una opción que cobra más sentido en momentos como los actuales en los que el mercado interno atraviesa una situación compleja. Sin embargo, las licitaciones internacionales que se generan en el exterior por parte de los grandes organismos multilaterales resultan aún desconocidas para la inmensa mayoría de las empresas españolas, a pesar de que constituyen una interesante oportunidad de financiación a tener en cuenta.
Una situación que pretende subsanar el Plan LICITA, lanzado en 2008 por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y puesto en marcha por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) con un doble objetivo. Se trata, por una parte, de aumentar la presencia de las empresas nacionales en los proyectos financiados por las instituciones multilaterales de desarrollo –Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), Banco Asiático de Desarrollo (BAsD), Banco Africano de Desarrollo (BafD)…– y, por otra, de facilitar el contacto con potenciales socios locales para la consecución de acuerdos de cooperación de cara al desarrollo de proyectos conjuntos.
Inscrito en el marco del Plan E de estímulo económico, LICITA supone un complemento a otros programas del ICEX destinados a fomentar la presencia española en proyectos internacionales, como es el caso de la Línea de apoyo para el acceso a licitaciones internacionales, la Línea de apoyo para el establecimiento en el exterior o el Programa de Prospección de Inversiones en el exterior (PROSPINVER).
El Plan se articula en torno a cuatro grandes bloques: la información –acciones de información sobre mercados exteriores en diversas capitales de provincia españolas–, la formación –sobre instituciones, programas y proyectos de licitación–, la promoción –misiones comerciales a las instituciones, partenariados multilaterales en destino…– y los programas individuales para empresas, que incluyen servicios como el roaster de expertos, grupo de consultores especializados en organismos multilaterales.
En la actualidad, la apuesta más ambiciosa de LICITA son los partenariados multilaterales, ya que constituyen un foro ideal para poner en contacto, a través de agendas personalizadas, a empresarios españoles y locales, además de informarles de las oportunidades de financiación que se presentan en los próximos años en dichos mercados emergentes.
En su escaso año de existencia, el balance general del Plan LICITA no podía ser más prometedor. Los resultados obtenidos por las empresas españolas en el curso pasado (2008) –coincidiendo con la puesta en marcha del plan– superaron todas las expectativas, llegando a mejorar en un 66,96 por ciento las adjudicaciones logradas por nuestras compañías respecto al año anterior. Así, la financiación de organismos multilaterales obtenida por España ascendió a los 850,08 millones de dólares, frente a los 509,14 millones concedidos en 2007, según datos del propio ICEX. Y aún queda margen para más adjudicaciones ya que, a pesar del espectacular incremento registrado, las empresas españolas tan sólo recibieron el 2,03 por ciento del total mundial destinado a proyectos multilaterales, que supuso 41.808,89 millones de dólares. Por organismos, en 2008, nuestras empresas obtuvieron 609,95 millones de dólares del BM; 12,5 millones del BID; 16,55 millones del BAsD; 0,16 millones del BafD; 166,02 procedentes de fondos comunitarios y 44,9 millones de Naciones Unidas.
Cita con los países emergentes
En este primer año de rodaje, el ICEX ha organizado dos partenariados multilaterales en el marco del Plan LICITA. El primero de ellos tuvo lugar en Ankara (Turquía) del 1 al 3 de julio pasados, con el objetivo de dar a conocer las ofertas de proyectos financiados por los grandes organismos presentes en la región –Unión Europea, Corporación Financiera Internacional (IFC), BERD, BM– en materia de infraestructuras, energía y medioambiente. Además de los panales dedicados a estos tres sectores prioritarios, las 35 empresas españolas que acudieron a la cita turca tuvieron la posibilidad de entrevistarse con 170 compañías locales. Por último, se organizaron varias mesas redondas en las que se analizaron las posibilidades de inversión que se abren en mercados tan complejos como Irak, Georgia y Azerbaiyán en el ámbito de las licitaciones internacionales financiadas por instituciones multilaterales.
Posteriormente, del 24 al 25 de septiembre, tuvo lugar un segundo partenariado en Nueva Delhi (La India), organizado por el propio Instituto en colaboración de P4R –sociedad estatal especializada en comercio exterior–, en el que participaron 22 empresas nacionales y 67 indias. En el transcurso de sendas jornadas se celebraron cuatro paneles sectoriales –medioambiente, energía, salud e infraestructuras del transporte– y varias ruedas de negocio, y se repasaron las oportunidades que se abren en el país asiático en relación a estos cuatro sectores económicos.
Estas primeras iniciativas han sido recibidas muy positivamente por las empresas participantes. En un cuestionario de valoración distribuido una vez concluida la cita de Nueva Delhi, el total de participantes aseguró que volvería a asistir a un partenariado. En cuanto a la agenda de entrevistas personalizadas, el 55 por ciento fueron consideradas muy adecuadas y un 26 por ciento de interés. Entre los países que resultaban más interesantes al empresariado de cara a futuros encuentros destacan Estados Unidos, Panamá, México, Chile y Brasil en América; Vietnam y China en Asia; Marruecos, Egipto y Emiratos Árabes Unidos en África y Polonia y República Checa en Europa.
Precisamente en Vietnam tendrá lugar el próximo partenariado durante la semana del 22 al 28 de marzo de 2010 –en vistas a establecer contactos con la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN)–. Además, está previsto que se celebren otros dos encuentros en Kazajistán –Asia Central– y Ghana –África Subsahariana– en el transcurso del próximo año.
Mercados de futuro
Por regla general, los partenariados multilaterales tienen lugar en países emergentes con economías en crecimiento y que cuentan con un importante potencial inversor.
Turquía es un buen ejemplo de ello: por su importancia geoestratégica –es la puerta de entrada a Asia Central y Oriente Medio–, por la progresiva liberalización de su mercado interior y, sobre todo, por ser receptor directo de ayudas comunitarias debido a su rol de país candidato a la adhesión. En la actualidad, Turquía es el decimoprimer receptor de exportaciones españolas, siendo los productos más vendidos vehículos de transporte –por valor de 505 millones de euros–, químicos –332 millones– y equipos y componentes de automoción –141 millones–. Los sectores más interesantes a la hora de invertir en el país son las energías –generación y distribución de electricidad, renovables–, agroindustrias, industria auxiliar del automóvil, turismo, construcción y medioambiente.
Estas y otras circunstancias han sido valoradas a la hora de elegir Turquía como objetivo de un Plan Integral de Desarrollo de Mercado (PIDM), al igual que ocurre con la India. El gigante asiático se caracteriza por un fuerte y constante crecimiento de mercado, una economía dinámica y segura y un sistema financiero consolidado. En ese sentido, en la última década, la economía india ha experimentado un crecimiento anual en torno al 6,5 por ciento, mientras que las previsiones futuras se sitúan entre el 8 y el 9 por ciento. Los sectores con mayores posibilidades de exportación son los productos industriales, energía e infraestructuras, electrónica y productos agroalimentarios y procesados. Respecto a la inversión, destacan los sectores con procesos privatizadores –electricidad, aviación civil, turismo…– y componentes de automoción y maquinaria eléctrica, así como servicios de ingeniería y telecomunicaciones. A pesar de su enorme potencial, la India ocupa la trigésimo-segunda posición en cuanto a la recepción de exportaciones españolas, siendo los productos siderúrgicos –116 millones de euros–, químicos –114 millones– y la maquinaria y el material eléctrico –45 millones– los más demandados por el gigante asiático.
En cuanto a Vietnam, sólo se sitúa en la posición octogésimo-segunda en materia de exportaciones provenientes de España. Con un total de 78 millones de euros, los productos españoles más demandados en Vietnam son los químicos –21 millones–, los siderúrgicos –7 millones– y el equipamiento médico-hospitalario –4 millones–. No obstante, sectores como las infraestructuras –transporte, energía y agua–, maquinaria y productos industriales –química, cerámica–, servicios de diseño y arquitectura, transporte y logística o turismo –diseño, construcción y gestión hotelera–, agroalimentación, calzado y confección textil se encuentran en pleno proceso de modernización. Una oportunidad que, unida a su reciente adhesión a la Organización Mundial del Comercio (OMC), a la adopción de medidas aperturistas y al desmantelamiento de las barreras arancelarias existentes, han situado al país a la vanguardia mundial en materia de captación de Inversión Extranjera Directa (IED).
Fuente: ICEX
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