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5
ene
2010
Derinkuyu es una de las 37 ciudades subterráneas abandonadas en la región de Capadocia, en Anatolia central, Turquía. Su nombre significa pozo profundo.

En 1963, un habitante de Derinkuyu, derribando una pared de su casa-cueva, descubrió asombrado que detrás de la misma se encontraba una misteriosa habitación que nunca había visto; esta habitación le llevó a otra, y ésta a otra y a otra… Por casualidad había descubierto la ciudad subterránea de Derinkuyu, cuyo primer nivel pudo ser excavado por los hititas alrededor del año 1400 a.C.
En la actualidad se han descubierto 20 niveles subterráneos. Sólo pueden visitarse los ocho niveles superiores; los demás están parcialmente obstruidos o reservados a los arqueólogos y antropólogos que estudian Derinkuyu.
La ciudad de Derinkuyu fue utilizada como refugio por miles de personas que vivían en el subsuelo para protegerse de las frecuentes invasiones que sufrió Capadocia en las diversas épocas de su ocupación, y también por los primeros cristianos.
En el interior de la ciudad, pueden observarse establos, comedores, salas para el culto, cocinas aún ennegrecidas por el hollín de los hogares, prensas para el vino, bodegas, cisternas de agua y áreas habitacionales.
La ciudad cuenta con pozos de agua y galerías de comunicación. En total, se han detectado 52 pozos de ventilación. Se calcula que estas instalaciones eran suficientes para dar refugio a la increible cifra cien mil personas.
El laberinto de corredores cuenta además con tres puntos estratégicamente seleccionados, cuyo acceso podía ser bloqueado, desplazando las rocas adyacentes; impidiendo así la entrada de visitantes indeseados. Además, la ciudad tiene un túnel de casi 8 km de largo, que la conecta con Kaymakl.
Más información: El Rincón del Misterio












